Gobernadores cautelos ante la reforma electoral y la promesa de pactos

Los mandatarios provinciales evitan pronunciarse sobre la derogación de las PASO mientras evalúan las negociaciones con el Gobierno nacional.
Los gobernadores provinciales mantienen una posición cautelosa frente a los anuncios sobre la derogación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Tras compartir vuelo desde París con Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, los mandatarios evitaron pronunciarse públicamente pero dejaron abierta la puerta a discusiones sobre la reforma electoral.
La propuesta del Gobierno nacional
El Ejecutivo nacional, a través de Karina Milei y el jefe de Gabinete Diego Santilli, plantea un intercambio concreto: La Libertad Avanza se compromete a no postular candidatos que interfieran en los gobiernos provinciales a cambio del respaldo legislativo para suspender las primarias. Sin embargo, hasta el momento no existe un acuerdo definitivo sobre esta propuesta.
La estrategia de negociación nacional incluye también promesas de inversión. Durante la gira internacional en Francia, el Gobierno anunció inversiones por 24.000 millones de dólares, intentando fortalecer el diálogo político con los territorios.
Mendoza como excepción
En el mapa federal, Mendoza se destaca como una de las pocas provincias donde ya existe un entendimiento electoral previo entre la Casa Rosada y la gestión local. Esta alianza estratégica contrasta con la mayoría de los distritos, donde primó la confrontación directa impulsada por la conducción libertaria.
Además de Mendoza, Chaco, Entre Ríos y la Ciudad de Buenos Aires lograron sintonía política con La Libertad Avanza. En el resto de las jurisdicciones, la desconfianza persiste y ningún mandatario ratificó públicamente el principio de acuerdo promocionado desde la Casa Rosada.
El problema de fondo
Los gobernadores observan con cautela la experiencia mendocina porque expone una contradicción fundamental: la promesa nacional de no injerencia en los distritos convive con la realidad de confrontación que enfrentaron durante las últimas elecciones en otras provincias.
Esta desconfianza explica por qué ningún jefe territorial se anima a respaldar públicamente la reforma antes de tener claridad sobre los términos exactos del acuerdo.
Lo que viene
El jefe de Gabinete iniciará esta semana una ronda de negociaciones individuales con cada uno de los mandatarios. En paralelo, el Palacio de Hacienda deberá atender los reclamos históricos de las provincias: transferencia de fondos para obras públicas y compensaciones fiscales que resultarán determinantes para la suerte de la reforma electoral.
La dinámica sugiere que la aprobación de la derogación de las PASO dependerá menos de convicciones políticas que de acuerdos puntuales sobre financiamiento y promesas de no interferencia electoral que los gobernadores podrán verificar en el terreno durante los próximos meses.
Por ahora, el silencio oficial de los mandatarios provinciales es elocuente: esperan a ver cómo se materializa lo prometido antes de comprometerse públicamente con una reforma que puede reconfigurar el mapa político nacional.
Seguí el desarrollo de las negociaciones electorales en Cóndor Noticias.





