Virginia logra cultivar y generar electricidad en el mismo terreno

Un proyecto en Virginia instaló 42 paneles solares sobre un huerto donde crecen hortalizas de clima frío. El sistema proporciona el 97% de la energía necesaria para la granja.
Un proyecto desarrollado por el Piedmont Environmental Council en Aldie, Virginia, demuestra que es posible combinar producción agrícola y generación eléctrica en una misma superficie sin que una actividad desplace a la otra. La iniciativa, ejecutada en Community Farm at Roundabout Meadows, instaló 42 módulos fotovoltaicos elevados entre 6 y 8 pies sobre el suelo, permitiendo que debajo continúen creciendo hortalizas de clima frío.
Cultivos bajo los paneles
Durante el otoño, el terreno produjo diversos vegetales como repollo, lechuga, cebolla de verdeo, nabos, brócoli, bok choy y col rizada. Parte de la cosecha se entrega a organizaciones locales que trabajan con bancos de alimentos, dándole un propósito social adicional al proyecto.
La estructura elevada fue diseñada específicamente para permitir que las plantas reciban la luz solar necesaria mientras los paneles generan energía por encima de ellas. Este concepto se conoce como agrovoltaica, un modelo que busca optimizar el uso del espacio en explotaciones agrícolas.
Un sistema con almacenamiento
El proyecto incorpora baterías para almacenar la electricidad generada durante el día. Una medición realizada durante el lanzamiento mostró que aproximadamente el 97% de la energía utilizada por la granja provenía de la combinación de generación solar y almacenamiento en baterías.
La instalación ocupa apenas un cuarto de acre y fue diseñada para analizar la viabilidad de mantener la agricultura mientras se aprovecha el espacio superior para generar energía renovable. El conjunto está diseñado para producir el equivalente al 130% de las necesidades anuales de electricidad de la granja, lo que significa un excedente que podría aprovecharse de otras formas.
Funcionalidad completa
La energía generada no solo cubre el consumo de la instalación, sino que también alimenta las bombas utilizadas para extraer agua de los pozos. Las baterías permiten mantener disponible el suministro energético de manera constante, incluso durante períodos sin generación solar.
Esta experiencia forma parte de una investigación más amplia sobre agrovoltaica y busca determinar si este tipo de instalación puede ser replicada en otros contextos agrícolas. El objetivo es demostrar que la transición hacia energías renovables en el sector agrícola no requiere sacrificar la producción de alimentos, sino que ambas actividades pueden potenciarse mutuamente en el mismo espacio.
El proyecto representa un modelo innovador para enfrentar dos desafíos contemporáneos: la necesidad de incrementar la producción de alimentos locales y la urgencia de transitar hacia fuentes energéticas sostenibles, todo en una fracción de tierra disponible.
Leé cómo combinan cultivos y energía solar en un solo terreno





