Un caballo murió tras ser embestido por una camioneta en la Ruta 40 en Tunuyán

El accidente ocurrió este jueves a las 8 de la mañana en el km 3226. El conductor dio negativo en el test de alcoholemia.
Un caballo murió este jueves tras ser embestido por una camioneta en la Ruta Nacional 40, a la altura del kilómetro 3226, en jurisdicción de Tunuyán. El hecho se produjo a las 8 de la mañana y fue reportado por la Comisaría 15°, según informó el Ministerio de Seguridad de Mendoza.
El siniestro vuelve a poner en evidencia una problemática recurrente en las rutas del Valle de Uco: la presencia de animales sueltos en las banquinas y calzadas, especialmente durante las primeras horas de la mañana y en horarios nocturnos, cuando la visibilidad se reduce considerablemente.
Qué se sabe del accidente
De acuerdo con la información difundida por el Ministerio de Seguridad provincial y recogida por El Cuco Digital, el accidente involucró a una camioneta que circulaba por la Ruta 40. El vehículo impactó contra un caballo que se encontraba sobre la calzada.
El animal murió como consecuencia del golpe. Hasta el momento no se informaron heridos entre los ocupantes del vehículo, aunque el impacto habría provocado daños materiales de consideración en la camioneta.
Personal policial de la Comisaría 15° se trasladó al lugar para constatar los hechos, realizar las actuaciones correspondientes y ordenar el tránsito en la zona afectada.
Test de alcoholemia negativo
Uno de los datos relevantes del procedimiento es que el conductor de la camioneta fue sometido a un test de alcoholemia en el lugar del hecho. El resultado fue negativo, lo que descarta que el alcohol haya sido un factor determinante en el siniestro.
Este dato es importante porque permite descartar una de las principales causas de accidentes viales en rutas provinciales y nacionales. No obstante, resta determinar otros factores como la velocidad de circulación, las condiciones de iluminación del tramo y la eventual responsabilidad del propietario del animal.
Animales sueltos, un riesgo constante en la Ruta 40
La presencia de animales sueltos en las rutas del Valle de Uco no es un fenómeno nuevo. La Ruta 40, en particular, atraviesa zonas rurales donde es habitual la cría de ganado equino y vacuno, y los escapes de corrales o la falta de alambrados adecuados generan situaciones de peligro permanente tanto para los conductores como para los propios animales.
Este tipo de accidentes se repite con preocupante frecuencia en distintos tramos de la ruta que cruza los departamentos de Tunuyán, Tupungato y San Carlos. Los automovilistas que circulan por la zona en horarios de baja visibilidad están particularmente expuestos a este riesgo.
Las consecuencias pueden ser fatales. Un caballo adulto puede pesar entre 400 y 500 kilogramos, lo que convierte cualquier impacto a velocidad de ruta en un evento de alta peligrosidad. En muchos casos, el animal impacta directamente contra el parabrisas, con riesgo de muerte para los ocupantes del vehículo.
La responsabilidad sobre los animales sueltos
La legislación argentina establece que el propietario de un animal es responsable de los daños que este cause cuando se encuentra suelto en la vía pública. La Ley Nacional de Tránsito 24.449 y el Código Civil y Comercial contemplan esta situación, y en numerosos fallos judiciales se ha determinado la responsabilidad de los dueños de los animales por no haber tomado las medidas necesarias para evitar su salida a la calzada.
Sin embargo, en la práctica, identificar al propietario del animal no siempre resulta sencillo. En muchos casos los caballos no tienen marca visible o los dueños no se presentan tras el accidente, lo que dificulta las acciones legales y deja a los conductores afectados sin posibilidad de reclamar por los daños sufridos.
Las autoridades municipales y provinciales han sido instadas en reiteradas oportunidades a reforzar los controles sobre animales sueltos, pero la extensión de las zonas rurales y la falta de recursos específicos para este tipo de fiscalización hacen que el problema persista.
Un reclamo que se repite
Vecinos y conductores habituales de la Ruta 40 en el tramo que atraviesa Tunuyán han manifestado en distintas oportunidades su preocupación por la falta de señalización que advierta sobre la posible presencia de animales en la calzada.
Si bien en algunos sectores existen carteles de advertencia, en muchos otros la señalización es inexistente o se encuentra deteriorada. A esto se suma que varios tramos de la ruta carecen de iluminación artificial, lo que agrava el riesgo durante la noche y las primeras horas de la mañana.
El accidente de este jueves no dejó víctimas humanas, pero funciona como un nuevo recordatorio de una situación que podría tener un desenlace mucho más grave. La muerte del caballo es también una pérdida económica para su propietario, si es que llega a ser identificado.
El estado de la situación
Hasta el momento, las autoridades no informaron si se logró identificar al dueño del caballo ni si se iniciaron actuaciones administrativas o judiciales complementarias al procedimiento policial.
La causa quedó en manos de la Comisaría 15° de Tunuyán, que continuará con las diligencias correspondientes. El tramo de la Ruta 40 donde ocurrió el hecho fue liberado al tránsito tras los procedimientos de rigor.
El episodio se suma a una larga lista de incidentes similares registrados en las rutas del Valle de Uco y renueva el debate sobre la necesidad de implementar medidas más efectivas para prevenir la presencia de animales sueltos en las vías de circulación.
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