Nevadas históricas en cordillera buscan aliviar la sequía de Mendoza

Temporal extremo que afecta alta montaña desde el 15 de julio promete aportar agua a las reservas hídricas. Será necesario más de una tormenta para normalizar los niveles.
Mendoza enfrenta un temporal histórico que cambió el panorama de la sequía provincial. Desde la madrugada del 15 de julio, fuertes nevadas en alta montaña generan esperanzas para reponer las reservas hídricas, aunque expertos advierten que el alivio será parcial y provisional.
La provincia atraviesa una nueva temporada de sequía con disponibilidad de agua inferior a los últimos dos años y muy por debajo de los valores históricos. En ese contexto, las nevadas en cordillera representan un respiro, pero los especialistas son claros: un solo evento no será suficiente para revertir la situación.
La magnitud del temporal
Las nevadas comenzaron según lo pronosticado hace una semana. En varios sectores de alta montaña, la acumulación de nieve ya alcanzó los tres metros. La intensidad del evento obligó a evacuar a cerca de 50 personas de las zonas afectadas por las condiciones extremas.
Maximiliano Viale, investigador en Ciencias Atmosféricas del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), calificó el temporal como excepcional. En diálogo con MDZ Radio, explicó que hace años no ocurría una tormenta de estas características, aunque en 2024 hubo una nevada extrema que afectó principalmente la cordillera sur provincial.
Un evento raro pero insuficiente
Este temporal tiene particularidades importantes: afectó la cordillera norte de Mendoza y también alcanzó la cordillera de San Juan. Según Viale, las fuertes nevadas estarían vinculadas al fenómeno de El Niño, el evento climático global caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial que genera alteraciones meteorológicas en todo el planeta.
Los pronósticos indican que el temporal podría extenderse hasta principios de agosto. Sin embargo, los especialistas no confían en que esta acumulación de nieve por sí sola solucione el problema hídrico provincial.
Lo que falta para la recuperación
Para que Mendoza alcance los niveles considerados normales de agua, la provincia necesitará nuevas nevadas de magnitud similar a la actual. Una única tormenta, por más intensa que sea, no será capaz de compensar el déficit acumulado durante años de sequía.
Esta realidad pone de manifiesto la vulnerabilidad hídrica de la provincia y la necesidad de medidas estructurales a largo plazo. Mientras tanto, la cordillera sigue registrando nevadas y la población aguarda a que el temporal termine para evaluar con precisión el aporte a las reservas de agua.
La situación deja un mensaje contradictorio: las fuertes nevadas generan alivio inmediato, pero los números indican que Mendoza requerirá años de eventos similares para recuperar sus capacidades hídricas normales. El temporal es una buena noticia, pero apenas es un primer paso en un camino que aún requiere soluciones más profundas.
Leé la nota completa sobre cómo las nevadas impactan en la sequía mendocina.
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