Ajo y aceitunas del Valle de Uco bajo presión por tensión con Brasil


La fricción diplomática entre Argentina y Brasil preocupa a productores mendocinos. Brasil recibe el 27% de las exportaciones provinciales, con especial impacto en ajo y aceitunas.
El deterioro en las relaciones diplomáticas entre Argentina y Brasil enciende las alarmas entre productores mendocinos que dependen fuertemente del comercio con el país vecino. En el Valle de Uco, regiones como Tunuyán, San Carlos y Tupungato observan con preocupación cómo una posible retracción en las compras brasileñas podría desestabilizar sectores clave de la economía regional.
Brasil representa nada menos que el 27% de todas las exportaciones mendocinas, con un volumen de compras que ronda los 409 millones de dólares anuales en productos tanto agrícolas como industriales. Para entender la magnitud del riesgo, basta ver qué sucede en dos sectores que son pilares de la región.
El ajo, el cultivo que domina el Valle
El Valle de Uco alberga más del 56% de la superficie provincial destinada al cultivo de ajo, equivalente a unas 7.770 hectáreas distribuidas entre San Carlos, Tunuyán y Tupungato. No se trata solo de productores en sus campos: involucra a trabajadores estacionales, plantas de empaque, transportistas y toda una cadena de servicios que depende de que la cosecha llegue a los mercados.
Una dificultad para colocar la producción en el exterior impactaría directamente en los ingresos de miles de familias. El sector ya enfrenta desafíos estructurales, y una crisis comercial podría acelerar el deterioro de la actividad.
Las aceitunas: dependencia extrema de Brasil

La situación no es menos grave en el sector olivícola. Mendoza exporta alrededor de 77 millones de dólares anuales en aceitunas de mesa, y el 78% de ese volumen tiene como destino Brasil. Es decir, prácticamente tres de cada cuatro kilos que salen de la provincia rumbo al exterior van hacia el país vecino.
Aunque la mayor concentración de olivos está en San Rafael, Maipú y Lavalle, el escenario comercial también repercute en las zonas productivas del Valle de Uco, donde la olivicultura representa un ingreso complementario relevante.
La preocupación llega a la Legislatura
La tensión no pasó desapercibida en los espacios políticos. Un proyecto presentado en la Legislatura mendocina pidió información sobre el posible impacto de las fricciones diplomáticas en las economías regionales. La iniciativa refleja que el debate sobre esta crisis comercial ya trasciende los ámbitos productivos.
Más allá de los números
Lo que está realmente en juego va más allá de cifras de exportación. Una caída significativa en las ventas podría afectar directamente el empleo y los ingresos de miles de personas vinculadas a las fincas, las cosechas, los empaques y las exportaciones. En regiones como el Valle de Uco, donde el ajo tiene un peso central en la actividad productiva, un colapso comercial podría desatar una crisis social difícil de revertir en el corto plazo.
Por ahora, productores y autoridades observan la evolución de las relaciones diplomáticas con la esperanza de que prevalezca la razón comercial sobre los conflictos políticos. Pero cada día que pasa sin señales de distensión aumenta la incertidumbre en las zonas productivas del Valle de Uco.
Leé la nota completa y enterate cómo afecta esta crisis comercial a Tunuyán
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