👥 Sociedadjueves, 20 de agosto de 2026· 2 min de lectura

Detectan actividad sísmica activa en Los Andes a la altura de Mendoza

Detectan actividad sísmica activa en Los Andes a la altura de Mendoza
Cóndor Noticias·Mendoza, Argentina

Geólogos chilenos registraron 803 microsismos en la cordillera de Los Andes, a la altura del Gran Mendoza. La actividad fue detectada entre fines de 2023 y comienzos de 2024.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Chile detectó una deformación activa en la cordillera de Los Andes, prácticamente a la misma altura geográfica que el Gran Mendoza. El hallazgo se produjo tras registrar 803 microsismos en la comuna de San Esteban, Región de Valparaíso, durante el período que va entre fines de 2023 y comienzos de 2024.

El área estudiada abarca aproximadamente 100 kilómetros cuadrados en las inmediaciones del sistema de fallas de Cariño Botado, con profundidades registradas entre 2 y 6 kilómetros. Los movimientos sísmicos detectados presentaron magnitudes muy bajas, oscilando entre 1 y 2 en la escala de magnitud.

La investigación y sus métodos

La investigación fue encabezada por Luisa Pinto, académica del Departamento de Geología de la Universidad de Chile. El equipo utilizó una red de sensores especializados, registros sísmicos, estudios de gravedad, análisis magnetotelúrica y herramientas de inteligencia artificial para detectar esta actividad sísmica de pequeña escala.

Esta combinación de tecnologías permitió identificar microsismos que de otro modo hubieran pasado desapercibidos, proporcionando información valiosa sobre los procesos geológicos en esta zona específica de la cordillera.

¿Qué significa la deformación activa?

Detectan actividad sísmica activa en Los Andes a la altura de Mendoza - imagen adicional

Aunque la expresión pueda resultar preocupante, la deformación activa detectada no implica que las montañas estén cambiando de forma de manera perceptible. Según explicó Álvaro Peña, ingeniero geotécnico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el fenómeno responde al acomodamiento de los esfuerzos tectónicos dentro de la corteza terrestre.

"Claramente, esto no significa que el terreno esté cambiando de forma visible y que las edificaciones o la infraestructura tengan algún riesgo por este tipo de desplazamiento", señaló Peña en declaraciones a medios especializados.

La corteza continúa acomodando esfuerzos mediante pequeños movimientos y microfracturas vinculados con las fallas geológicas de la región. Se trata de procesos naturales y constantes que ocurren en zonas de alta actividad tectónica como la cordillera andina.

Un descubrimiento que cambia la perspectiva

Este hallazgo contradice la idea previa de que el sector de la precordillera en esta zona de Chile se encontraba geológicamente inactivo. Los datos recopilados confirman que el frente andino continúa deformándose de manera constante e imperceptible, un proceso que forma parte de la dinámica natural de la corteza terrestre en esta región.

Los microsismos registrados por el equipo de la Universidad de Chile aportan datos fundamentales para comprender mejor cómo evolucionan los sistemas de fallas y cómo se distribuyen los esfuerzos tectónicos en esta área específica de Los Andes.

El hallazgo subraya la importancia de mantener monitoreo constante en zonas sísmicamente activas, no solo para comprender los procesos geológicos naturales, sino también para refinar modelos de riesgo sísmico en la región.

Conocé qué significan estos movimientos sísmicos detectados en la cordillera.

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