El pueblito mendocino que iba a quedar bajo el agua y ahora compite en la ONU
👥 Sociedadviernes, 8 de mayo de 2026· 4 min de lectura

El pueblito mendocino que iba a quedar bajo el agua y ahora compite en la ONU

Cóndor Noticias·Mendoza, Argentina

Potrerillos resistió la amenaza de desaparecer bajo un embalse y hoy es candidato a mejor pueblo turístico del mundo según Naciones Unidas.

Un pequeño pueblo de montaña en Mendoza que hace dos décadas estuvo a punto de desaparecer bajo las aguas de un embalse hoy pelea por obtener el reconocimiento de Mejor Pueblo Turístico del Mundo, una distinción que otorga la Organización de las Naciones Unidas a través de la Organización Mundial del Turismo (OMT). La historia de Potrerillos es, en muchos sentidos, una historia de resistencia y reinvención.

La villa cordillerana, ubicada en el departamento de Luján de Cuyo, a unos 70 kilómetros de la capital mendocina, vivió su momento más crítico cuando se decidió la construcción del dique Potrerillos sobre el río Mendoza. La obra implicaba inundar una vasta superficie de terreno y, con ella, parte de la localidad tal como se la conocía hasta entonces.

La amenaza del dique

La construcción del embalse Potrerillos fue una obra de infraestructura hídrica clave para la provincia. El objetivo era regular el caudal del río Mendoza, generar energía hidroeléctrica y asegurar el riego para las zonas agrícolas del oasis norte. Sin embargo, el proyecto tenía un costo humano concreto: familias enteras debían ser reubicadas porque sus hogares quedarían sumergidos.

El viejo casco de la villa, con sus casas, su iglesia y sus recuerdos, terminó bajo el agua cuando el dique comenzó a llenarse a principios de los años 2000. Para muchos vecinos fue un golpe durísimo. La comunidad tuvo que mudarse a una nueva ubicación, más elevada, y empezar prácticamente de cero.

El proceso de relocalización no estuvo exento de conflictos. Hubo reclamos por las condiciones de las viviendas nuevas, por la pérdida del tejido social y por la incertidumbre económica que generaba el cambio. Sin embargo, con el tiempo, la comunidad fue encontrando un nuevo rumbo.

La reinvención turística

Lo que siguió fue un proceso de transformación notable. El embalse, que había sido visto como una amenaza, se convirtió paradójicamente en un atractivo turístico de primer nivel. El espejo de agua rodeado de montañas comenzó a atraer visitantes para la práctica de deportes náuticos, pesca, senderismo y actividades al aire libre.

Potrerillos se fue posicionando como uno de los destinos de naturaleza y aventura más importantes de Mendoza. Su cercanía con la capital provincial, su paisaje imponente enmarcado por la precordillera y la Cordillera de los Andes, y la oferta creciente de cabañas, campings y emprendimientos gastronómicos le dieron una identidad turística renovada.

La villa también se benefició de su ubicación estratégica en la ruta hacia centros de esquí como Los Penitentes y Las Cuevas, así como del crecimiento del turismo de montaña en toda la región. El corredor cordillerano mendocino ganó protagonismo y Potrerillos quedó en el centro del mapa.

La candidatura ante la ONU

Ahora, el pueblo compite por obtener el sello de Mejor Pueblo Turístico que entrega la OMT, organismo dependiente de Naciones Unidas. Esta distinción reconoce a localidades rurales que se destacan por su patrimonio cultural y natural, su compromiso con la sostenibilidad y su capacidad para generar desarrollo a través del turismo.

La candidatura de Potrerillos fue impulsada con el respaldo de autoridades provinciales y del sector turístico local. El argumento central es justamente su historia de resiliencia: un pueblo que enfrentó la posibilidad de desaparecer y logró transformarse en un polo de atracción turística sin perder su identidad comunitaria.

El programa Best Tourism Villages de la OMT evalúa criterios como la preservación del entorno natural, la participación de la comunidad local en la actividad turística, la infraestructura disponible y las políticas de desarrollo sostenible. Potrerillos tiene antecedentes sólidos en varios de estos puntos, aunque la competencia incluye pueblos de todo el mundo.

Qué significa para Mendoza

Si Potrerillos obtuviera el reconocimiento, sería un hito no solo para la villa sino para toda la provincia. Mendoza ya cuenta con una marca turística fuerte asociada al vino, la montaña y la gastronomía, pero sumar un sello de la ONU le daría una proyección internacional difícil de igualar con campañas publicitarias convencionales.

Para el Valle de Uco y toda la zona cordillerana, el eventual reconocimiento también podría tener un efecto derrame. La visibilidad internacional de un destino cercano suele impulsar el interés por la región en su conjunto, beneficiando a localidades vecinas que ofrecen propuestas complementarias.

El turismo de montaña en Mendoza viene creciendo de manera sostenida en los últimos años, y la pandemia aceleró la tendencia de buscar destinos al aire libre, alejados de las grandes ciudades. Potrerillos capitalizó esa tendencia como pocos lugares en la provincia.

Una historia que sigue escribiéndose

La definición del reconocimiento de la OMT se conocerá en los próximos meses. Mientras tanto, Potrerillos sigue recibiendo visitantes y consolidando su oferta turística. Lo que alguna vez fue una villa condenada a desaparecer bajo el agua hoy es un caso de estudio sobre cómo una comunidad puede reinventarse frente a la adversidad.

El camino no fue sencillo ni estuvo libre de tensiones, pero el resultado está a la vista. Un pueblo de montaña que mira al mundo y espera su momento en el escenario de Naciones Unidas.

Según informó el diario Los Andes, la postulación avanza con respaldo institucional y la expectativa de la comunidad local, que sigue apostando por el turismo como motor de desarrollo.

Conocé la historia completa de Potrerillos y su camino a la ONU. Leé la nota en ND Noticias.

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