Terremotos en Sudamérica generan alarma en Mendoza, pero la ciencia aclara dudas


Tras sismos en Venezuela, Colombia y Perú, circulan rumores en Mendoza. Una geóloga del INPRES aclara que un terremoto en otra región no anuncia uno local.
Los terremotos que sacudieron a Perú, Colombia y Venezuela en las últimas horas encendieron las alarmas en Mendoza. Las imágenes de edificios balanceándose, evacuaciones de oficinas y familias saliendo a las calles desataron una pregunta que se repitió sin pausa en grupos de WhatsApp y redes sociales: "¿Y si ahora nos toca un terremoto a nosotros?".
La inquietud es comprensible. Mendoza, junto con San Juan, forma parte de la zona de mayor actividad sísmica del país. La historia de grandes terremotos que azotaron Cuyo mantiene presente la vulnerabilidad de la región frente a movimientos telúricos. Cada sismo importante en Sudamérica reactiva esa preocupación latente.
La ciencia frena la alarma
Pero los especialistas piden bajar la ansiedad y dejar que la evidencia científica guíe las conclusiones. Irene Pérez, doctora en Geología e investigadora del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) con sede en San Juan, fue clara en su mensaje: "La preocupación es comprensible, pero no hay que confundir preocupación con evidencia científica".
Esta aclaración llega en momentos en que circulan teorías que vinculan los sismos en otros países con un eventual riesgo aumentado para Mendoza. Sin embargo, la respuesta de los expertos es contundente.
No hay relación entre sismos lejanos

Uno de los mitos más extendidos es la creencia de que un terremoto en otro país anuncia uno en la región. Pérez fue directa al respecto: "Que se produzca un terremoto en otro país no significa que necesariamente vaya a ocurrir otro en nuestra zona, ni permite establecer cuándo podría suceder".
La lógica científica es simple pero clara: no existe una relación comprobada que permita afirmar que un sismo ocurrido en Perú, Colombia o Venezuela aumente las probabilidades de que se registre otro en Cuyo. Los terremotos responden a dinámicas tectónicas locales y regionales, no a efectos dominó internacionales.
El riesgo real en Mendoza
Esto no significa que Mendoza no tenga riesgo sísmico. De hecho, la región mantiene actividad constante y debe estar preparada. La diferencia crucial es que el riesgo se evalúa a partir de estudios de la estructura geológica local, los antecedentes históricos de la zona y el monitoreo continuo de movimientos telúricos, no por lo que ocurra en países vecinos.
La memoria colectiva de los grandes terremotos de Cuyo justifica la prudencia, pero también exige diferenciar entre la preparación responsable y el pánico infundado. Los expertos trabajan continuamente en prevención y monitoreo, herramientas más efectivas que la especulación sobre relaciones sísmicas sin base científica.
El panorama actual es claro: la inquietud es natural, la vigilancia es necesaria, pero las certezas deben venir de la ciencia, no de las redes sociales.
Leé la nota completa y conocé qué dice la ciencia sobre el riesgo sísmico local.
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